7.4.11

La Noche de Terror-Video Espantoso




La Noche de Terror
Érase una vez, vivía una familia de tres hermanas: María Isabel, Rosalita, e Isabela. María Isabel era la mayor, su último año en preparatoria de la Academia Santa Cecilia. Ella era una bailarina y actuaba en producciones escolares. Rosalita era la hermana del medio, estudiante de Santa Cecilia. Ella siempre estaba cantando, y le encantaba ir de compras con sus amigas. Isabela era la más joven, estudiante de segundo año en Santa Cecilia. ¡Era una jugadora de fútbol y estaba aprendiendo a conducir!
Los padres de las hermanas salieron por vacaciones de negocios y las hermanas tuvieron que quedarse en su gran casa por una semana completamente salas. Era viernes por la tarde, y sus padres regresarían a casa hasta el domingo por la noche. De camino a casa desde la escuela, Rosalita dijo,
—Chicas, quiero que tengamos una fiesta esta noche.
María Isabel, quien era prudente y nunca tenía mucho diversión, dijo:
—¡Rosalita! No tenemos una fiesta esta noche. Nuestros padres no están en la casa y tú sabes que mataría a nosotros si tenemos una fiesta.
—Ay, María Isabel—dijo Rosalita—estás muy tonta a veces. Nuestros padres no se encuentran. Tenemos hasta el sábado en la tarde para limpiar la casa.
María Isabel, sabiendo que era inútil argumentar con su hermana fresca, fue de ayudar a sus hermanas.
—¡Voy a enviar un mensaje de texto a todos los amigos!—dijo Isabela.
—Necesitamos una pizza, los sodas, y las fichas. María Isabel, haz una lista de canciones—dijo Rosalita.
—Bueno.
María Isabel se sentó melancólicamente a la computadora.
A las siete y veinticinco, las chicas caminaron ansiosamente cerca de la casa. Todas las chicas estaban bien vestidas. Fue cerca de las 7:30…entonces 7:45…entonces 7:55…entonces 8:00…y nadie estaban a la puerta.
—¿Dijiste a las 7:30, Isabela?—dijo Rosalita, obviamente nerviosa y frustrada.
—¡Sí, yo te prometo!—dijo Isabela.
—Pues, si nadie viene, no se preocupan—dijo María Isabel.
¡BANG!
¡BANG!
¡BANG!
De repente, la puerta se abrió.
Las chicas no podían moverse porque hay una figura encapuchada oscura en la puerta.
--¡Hola! ¿Quién está allí?” Isabela dijo.
La figura encapuchada no respondió.
--Tal vez no te oigo. ¿Quién eres tú? ¿Estás aquí para la fiesta?-- dijo Rosalita.
Mo había una respuesta. Las chicas se hicieron pocas nerviosas. Esta persona les pareció muy extraña. De repente, la figura oscura se entró en la casa.
--¡Si toma un paso más, yo voy a llamarse la policía!-- gritó Maria Isabel. La figura no le escuchó a ella y continuó a caminar hacia las chicas.
Porque no supieron que hacer, las chicas corrieron en terror y escondieron en el baño. Maria Isabel encerró la puerta.
--¡Mira¡Yo te dije que tener una fiesta será una idea mala, Rosalita! ¡Ahora una persona loca está en nuestra casa intentando a morirnos!
--Qué estaremos hacer?--gritó Isabela. De repente, hubo una golpea a la puerta del baño. Las chicas se abrazaron en silencio terror. La figura encapuchada oscura empezó a chocar en la puerta y la puerta empiezó a abrir. Las chicas gritaron cuando la figura se acercaó a ellas. La figura oscura caminó a ellas y, cuando las hermanas pensaban que este momento estaría el fin para ellas, la figura sacó su capucha. Las chicas estuvieron sacudidas. ¡En actualidad, la figura encapuchada oscura era su amiga Carmen!
--¡Hola! Lo siento que todas las personas están tardes para la fiesta, pero pensamos que estaría muy cómico para gastar una broma a ustedes. ¡Espero que no se asustemos con exceso!-- dijo Carmen.
--¡Nos diste un susto de muerte!--dijo Maria Isabel--Pero por lo menos no estás una asesina loca.
--¡Vamos! Empecemos la fiesta!-- dijo Rosalita. De pronto, todos los amigos de María Isabel, Rosalita e Isabela estuvieron en la casa. Todos se divirtieron mucho esa noche, pero, después del incidente, las chicas probablemente no estuvieron ofrecido otras fiestas para un tiempo largo.

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